viernes, 3 de noviembre de 2017

Benvinguda a la biblioteca de La Font Den Carros


Este precioso pueblo valenciano dispone de una biblioteca amplia, bien iluminada y dotada.






Gracias al impulso de la regidora de cultura, Celia, se mantiene viva y dinamizada con actividades como ésta a la que me invitaron... nada menos que la primera visita a la biblioteca de los niños de la clase de 3 años del colegio del pueblo.



Algunos de los libros de los que disponen en la biblioteca los compartimos en esa sesión,  al menos para invitar a los asistentes a que se los lleven en préstamo... y es que en todas las bibliotecas se esconden verdaderas joyas.






También compartimos este álbum ilustrado:


Para una bibliotecaria (más bien reanimadora de Bibliotecas), librera (más bien rescatadora de libros descatalogados) y cuentacuentos como yo, sigue siendo una alegría vivir estas actividades de Fomento lector y cultural... 

Os invito a visitar La Font Den Carros y su biblioteca, pero si no podéis ir físicamente, al menos podéis visitar la web del Ayuntamiento y especialmente la sección dedicada a su biblioteca




La gallinita roja, cuento y taller en la biblioteca Rafael Andolz de Zaragoza

He tardado unos días en escribir esta entrada relatando el cuentacuentos y taller de manualidades que compartimos en Zaragoza, en la biblioteca municipal del barrio de la Almozara, una veintena de niños y niñas acompañados por sus respectivos familiares (madres, padres, abuelas y abuelos...).



Comenzamos compartiendo el cuento de la editorial ING Edicions, junto con otros libros de la biblioteca relacionados con el pan, la cocina, las manualidades de modelar, cuentos de gallinas y pollitos y juegos de dedos.








A continuación hicimos un taller de pasta de modelar casera con especias para añadir color y aromas naturales al juego sensorial.





Aquí pongo ahora unas fotos del paso a paso de la pasta, que hice en otro momento para poder incluirlas aquí...

Empezamos por mezclar dos partes de harina por una de sal, por ejemplo, 2 kilos de harina...



Con 1 kilo de sal... para evitar que nuestros intrépidosexploradore se coman la masa y de paso impedir que fermente, actuando tambiénde conservante.


Añadimos agua, poco a poco según vaya admitiendo la masa... el problema es que aquí no hay una medida exacta porque cada harina necesita una cantidad de agua diferente, así que vamos añadiendo para no pasarnos, y si ocurre eso, añadimos más harina...



Vamos amasado, hasta conseguir que la masa no se pegue a las manos. Podemos ayudarnos de los puños, para hacer fuerza. Mientras amasamos podemos cantar una canción Waldorf como ésta: "Amasa, tía Tomasa,  amasa pronto la masa, amasa tía Tomasa, amasa, amasa la masa" 


A mi me gusta añadir aceite vegetal, que facilita mucho a los niños la manipulaciónde la pasta luego, y la deja másflexible y homogenea. Como con el agua, añadimos la que admita, aunque en este caso no hay gran problema en pasarse... al menos yo nunca la he estropeado por eso.



Hasta aquíhemos hecho una pasta de sal corriente... pero para darle un toque otoñal diferente, la aromatizamos ahora con especias naturales que de paso dan color... usamos canela, nuez moscada y circula.











Y por fin podemos usarla y reutilizarla guardando la en la nevera o incluso se puede hornear par que se conserven nuestras obras de arte...



Además de llevarse a casa un paquete de pasta de sal,  uno con pasta de sal y canela, otro de pasta de sal y nuez moscada y uno bien coloreado en amarillo de pasta de sal y curcuma.  

Después,  algunos valientes todavía tuvieron energías para escuchar el cuento de la Croniñona...



Y así dimos por finalizada una preciosa sesión de animación a la lectura en la biblioteca pública... un gustazo para mi, que espero que se repita...

Por cierto, la bibliotecaria Pilar preparó una selección de libros de gallinas, gallos y pollitos que se podía disfrutar durante esos días, además de colorear dibujos de esos animales.






jueves, 28 de septiembre de 2017

Biblioteca de Casetas (Zaragoza)



Veterana biblioteca y veterana bibliotecaria las de Casetas. Se nota que Pilar ha hecho de esta biblioteca no sólo un lugar acogedor y abierto a todos los ciudadanos de Casetas. También ha logrado convertirla en un lugar de referencia y dinamizador cultural del barrio.

Es muy gratificante para mí encontrarme con papás y mamás en la actividad que desde niños han sido usuarios de la biblioteca y que, por supuesto, en cuanto tuvieron hijos Pilar estuvo atenta para que ninguno de esos niños se quedará sin su carnet.

Se nota el trabajo de años y años de recomendar libros, formar usuarios, hacer la hora del cuento, mantener el fondo ordenado pero bien vivo... claro que se nota.

Es una biblioteca en plena forma, con una capacidad de convocatoria increíble y que por supuesto llenó la actividad al completo.

Me encantó tener en esta sesión cuatro papás porque suelen ser menos los que asisten, son mayoritariamente mamás... y también vinieron abuelos.





Abuela y abuelo, abuela y tía abuela, papá y mamá... había en la sesión dos chiquitines de unos dos años que vinieron arropados por todos esos adultos. Me parece digno de destacar porque cada vez estamos más aislados, más ocupados, más separados... y nuestros niños crecen en núcleos familiares tan pequeños que  cuando presenció algo así veo la riqueza que disfrutan todos ellos: adultos y niños.

También estuvo participando una abuela con su nieto muy bebé,  y tampoco es habitual. Cuando vienen abuelas suelen ser acompañantes de mamá o papá pero en este caso fue precioso ver ese bebé tan espabilado, tan precioso y tan bien amado dando saltos y carcajadas en las rodillas de su abuela.

¡Que riqueza tenéis en Casetas! ¡ Qué gusto de biblioteca, de bibliotecaria y de usuarios! Y que conste que llevo visitadas unas poquitas en estos 20 años...







En este espacio compartimos cuentos, juegos y canciones, Recomendaciones para usuarios de biblioteca pública con bebés y prelectores, y muchos libros... muchísimo a libros que Pilar había preparado y algunos que yo misma cogí de las nítidas estanterías.

Dinamizar el fondo bibliográfico del que dio me cada  biblioteca siempre funciona, y en este caso, dos preciosos mellizos de unos 3 años recién cumplidos eligieron un libro cada uno de los que compartimos:



También presenté algunos libros sobre educación y una mamá me dijo que se iba a llevar prestado un libro sobre los límites... genial, eso es lo precioso de mi trabajo. Sacar un libro de la estantería, poner el foco de atención sobre él y de paso sugerir a los adultos que si ellos se llevan libros prestados, sus hijos reciben un modelo lector más completo.

Hubo un libro que nos hizo pasarlo muy bien sobre todo porque había un niño llorando cuando lo comencé y le sirvió para cambiar de humor en seguida:


Finalizados la sesión todos muy contentos y me comentó una mamá su inquietud respecto al cuento para ir a dormir. Su niña se acerca a los 3 años pero con los cuentos no se relaja sino que se activa, y además no acepta el límite de contar un solo cuento.

Esta madre está viviendo algo muy común y que desconcierta mucho, porque se supone que es una rutina muy buena para ir a dormir, pero acaba convirtiéndose en una pesadilla muy bien reflejada en un álbum ilustrado que me encanta y que quizá serviría también en estos casos para que el niño o la niña vaya comprendiendo que el adulto se agota en estos casos:




Además de tratar de hacer entender a la criatura que no somos de piedra y que nos agotamos si tratamos de leer 12 cuentos seguidos después de un largo dia, quizá podríamos contar los cuentos en lugar de leerlos.

Pilar seguro que os busca más libros, pero estos están en la biblioteca de Casetas y pueden ser útiles.

La necesidad de afecto, cercanía y calor que los niños demandan se puede cubrir quizá más eficazmente sin un libro en las manos cuando son tan pequeños... podéis intentarlo y al menos disfrutaréis de nuevos cuentos y juegos.



¡Nos encontramos de nuevo entre cuentos y juegos!